Abuelárbol nació frente a un río de selva y montaña, de aguas puras y heladas.
Me recibí como comunicadora social y partí en un viaje que planeaba de tres meses, pero que terminó transformando mi rumbo durante tres años.
Viviendo en la selva majestuosa y salvaje, sentí una contradicción ética que me marcó: no podía usar productos químicos para mi higiene personal si me bañaba en el mismo río del cual tomábamos el agua, tanto yo como las demás personas de la comunidad.
Esa incomodidad despertó una certeza: lo que ponemos en nuestra piel, tarde o temprano, vuelve a la tierra y al agua. Lo que comenzó como una búsqueda personal para vivir de una forma más armónica, se terminó convirtiendo en mi propósito de vida.
Un puente entre lo ancestral y lo científico
Durante ese tiempo, el viaje fue mi escuela. Conviví con comunidades originarias y personas que me compartieron saberes de la tradición herbal. Esa curiosidad inicial me llevó a profundizar de forma constante: me formé en Fitoterapia, Cosmetología, Cosmiatría, Aromaterapia y Cosmovisión Andina.
Mi camino ha sido un intento permanente por disolver esa frontera invisible entre la ciencia y el saber originario. Creo que no son caminos separados, sino herramientas que se necesitan para volver a reunirnos con la salud real. De esa fusión nacieron los productos de Abuelárbol, donde el rigor de la formulación cosmética abraza la mística y el respeto de la herencia herbal.
El regreso al origen y nuestra propuesta
En 2016, después de recorrer kilómetros, descubrí que mi verdadero lugar en el mundo era el que me vio nacer. Regresé a La Plata para mirar con ojos nuevos el humedal y la belleza profunda del monte ribereño. Abuelárbol es el fruto de ese reencuentro; y se volvió un modo de habitar y proteger este territorio.
Lo que ofrecemos no es sólo cosmética natural. Es el resultado de un camino de diez años. Creamos bienestar a través de productos honestos, biodegradables y libres de tóxicos, pensados para quienes buscan que su ritual de cuidado sea también un acto de respeto por la vida que nos rodea.
Abuelárbol es nuestra voz en defensa de la tierra. Te invitamos a que sea también la tuya.
Yasmín - Fundadora de Abuelárbol